ungancho |
REFUGIO TEMPORAL PARA INDOLENTES
|
|
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2006.
La vuelta al cole es algo muy serio. De niño, pensaba que la vuelta al cole era un castigo diseñado exclusivamente para el mundo infantil, con el que se amenazaba a los revoltosos o se castigaba a los perezosos y a los vagos. Pero con el paso de los años he descubierto que la vuelta al cole es real. Que existe. Que se adivina como futurible y que se hace carne como presente. Como un instinto atávico, primero se intuye y, finalmente, se padece. Pero entre depresión y hartazgo, siempre queda navegar. Y descubrir, por ejemplo, que un caballero conocido por el sobrenombre de Pipi Estrada (quizá ése sea su verdadero apellido) ha decidido “intentar algo serio” con una jovencísima starlette (¿se escribe así?) del mundo de la pornografía, llamada Lucía Lapiedra. Y se me ocurre -y prometo intentar abandonar de una vez para siempre mis referencias eróticas- que esa es una buena manera de volver al tajo. El autoengaño se alimenta muchas veces del nuevo idealismo de calendario que preside el superyo genérico de nuestra civilización. Voluntarios de fin de semana que no se levantan a despedir a papá cuando se marcha a trabajar a las seis y media de la mañana; amantérrimos padres que anteponen los intereses de sus retoños a las legítimas expectativas de los demás niños y adultos. Tiempos también de tolerancia aparente, pero de plena inquisición oculta, donde, bajo la justificación de una falsa idea de justicia, la indignación, la cólera y la rabia recobran total prestigio. Pero con media hora de ejercicio al día (pero ¿quién?, ¿qué día?, ¿quién tiene tiempo?, ¿quién tiene ganas?), todo resuelto. Incluso nuestra salud. |