Blogia

ungancho

sorpresas

sorpresas

No puede salir bien. La actitud de Esperanza Aguirre -sensata, coherente, rigurosa y responsable- no casa con el moderno ejercicio de la política en España.

La sorpresa, al menos para mí, es que haya sido ella.

la nostalgia es un error

la nostalgia es un error

Una de las últimas veces que mi hermano estuvo en Mallorca, pasó por delante del hotel Nixe Palace, aquél en el que nos hospedamos cuando Lolo viajaba en el maletero de un Panda. Estaba cerrado y en ruinas. Hace un par de noches volvió a pasar. Según me dijo, la zona está bastante mejorada y ya no parece un barrio de Puerto Rico. Los locales son más decentes y las aceras están muy bien urbanizadas. El Nixe Palace funciona de nuevo. Ahora es un hotel de cinco estrellas, iluminado por cálidas luces de color amarillento. Cosas de la vida.

perdónanos nuestras deudas

perdónanos nuestras deudas

En la saleta de reminiscencias orientales se percibía un aroma misterioso. Posiblemente una mezcla de perfumes florales. Nadie dudaría en defender la tesis de que alguien pretendiera manipular un gas metal, quizá para aprovecharlo a su manera.

Pero no era el sentido del olfato del acicalado joven visitante el único intrigado. Los zócalos, los cristales emplomados, las luces indirectas y los candelabros rococó orquestaban para la vista un exótico derroche.

Al coger el atractivo adolescente una de las publicaciones depositadas en la mesita de caoba, sonaron los compases de un vals como música de fondo.

El gentil caballero, después de abrir la enrejada puerta del piso y conducir al recién llegado hasta el diván moruno, imploró la venia para ponerse de etiqueta. Hasta ese momento exhibió una bata frailuna, entallada y troncocónica, con el cuello alzado y semicircular.

-Soy Kino -había dicho el jovenzuelo cuando el bujarrón se puso los auriculares.

-Mi nombre de guerra es Afro.

Como en otras colectividades humanas, relampagueaba entre los dos la especial forma de hablar consagrada por la costumbre desde siempre, sin que nadie hasta ahora haya descubierto la razón.

Beatriz, mamá de Kino, de buena familia, había venido a este mundo con un solo fin. Maldecir hasta la saciedad y con todas sus fuerzas al chulo que se buró de ella; desde que la abandonó al saberla encinta no le había vuelto a ver.

Y esa fue la causa de que el hijo común estuviera al tanto de todas las rarezas y crueldades que configuraron el carácter de su progenitor.

Boticario de profesión y claro de mente, Joaquín se casó cuando quiso con su mujer y la abandonó cuando le vino en gana. Era un profesional de prestigio, pero sus aficiones, sus desviaciones y sus apetitos no podían quedar encerrados en el yugo marital por tiempo indefinido.

Un día, en cierta revista de élite, el hijo de Beatriz encontró entre otras ofertas picantes dirigidas a mozos de buen ver, una que se ajustaba a los de una mariposa. Comida, vuelo y reposo.

Ese día Afro le regaló una billetera muy lujosa. Kino estaba encantado. Mamá, como siempre ya acostada, le esperaba en casa con la luz encendida. Estuvo por contarle el título de farmacéutico que, perfectamente enmarcado, había visto aquella tarde, pero se contuvo. Un profesional debe guardar siempre su secreto. Además, la luz se había apagado y no era cosa de estar despertando a nadie.

(para mi papa II)

sin rencor

Eran dos buenos amigos. Se conocían desde pequeños. El padre de Juan había sido portero de la finca urbana a la que pertenecía el cuarto ocupado por la familia de Ernesto. Y aunque la diferencia de grado social era grande, nada ni nadie pudo romper la peculiar amistad que surgió entre los dos.

Juan Martínez, mal estudiante pero buena persona, llegó a ser el hombre de confianza de la Administración de una empresa de la Capital que tenía la factoría a cinco leguas del domicilio de la Compañía. Ernesto Ribera llevaba mucho tiempo iniciando estudios superiores sin conseguir diploma alguno. No obstante, se daba buena vida, vestía a la última y no le faltaba el dinero. Los eternos envidiosos, censores inmisericordes de su éxito con las mujeres, llegaban a pronosticarle un aciago porvenir, convencidos de que el presente no podía ser mejor.

Aquella mañana, tras encontrarse los dos por casualidad y como era medio día, propuso Ribera tomar unas cañas en cualquier establecimiento moderno y elegante. Martínez aceptó de buen grado, previa advertencia de que antes de la una tenía que estar en la fábrica. Enterado desde siempre Ribera de que el elegido para llevar los cuartos de las nóminas era su amigo, y obsesionado por el clásico maletín que éste agarraba fuertemente, le preguntó con chulesco desahogo:

- Ahí llevas la pastizara, ¿no?
- Pudiera ser…

Y ambos soltaron una escandalosa risotada.

Antes de entrar a saciar la sed, Ribera propuso a Martínez hacerlo por separado y ocupar en la barra taburetes distantes uno del otro.

- Me han dicho que, aquí, los del mostrador son unos getas que cobran a su antojo. Vamos a pedir lo mismo, por separado, a ver si nos cuesta igual.

Juan se hizo el tonto y tragó, aunque estaba seguro de que el motivo era otro. Tomar una pastilla, fumarse un canuto o meterse una raya, por ejemplo. De todas formas, podrían charlar a discreción cuando le acercara al trabajo.

Cuando Martínez se dirigió al evacuatorio llevando su maletita negra, Ernesto pagó la consumición y siguió sus pasos. En pocos segundos, los dos hombres estaban solos en el retrete. Juan intentó decir algo, pero Ribera sacó una pistola del bolsillo e, inmediatamente, sonó una detonación escalofriante.

- Siempre la misma putada -sentenció Juan mientras se abrochaba la bragueta y su camarada reía y orinaba a la vez, después de guardar de nuevo el pistolón de juguete.

(para mi papa, y III)

la piel de Eva

El conductor del autobús entregó los billetes solicitados a las dos mujeres que acababan de subir. Fingió no darse cuenta de que iban completamente desnudas y tuvo la suficiente serenidad para hacerse el loco ante la rareza del evento. Menos mal que el inspector acababa de tomar las de Villadiego.

Sonaron las once de la mañana. El automóvil de servicio público que recorría un circuito cerrado comprensivo del centro de la Gran Metrópoli tenía la condición de preferido por los jubilados pobres. Provistos de su tarjeta gratuita, en las mañanas de buen tiempo se daban el gustazo de hacerse una circunvalación por las mejores vías y de intercambiar charlas interminables sobre la basura televisiva del día anterior. Pero lo de aquella jornada tuvo carácter extraordinario. Los cuerpos en pelota picada de las dos chavalas despertaron un chaparrón de comentarios.

Las primeras en sublevarse contra aquél ataque al pudor fueron las viejas matronas.

-¡Qué poca vergüenza! Hace falta valor y mala educación. Por favor, esto no se ha visto nunca. Si me hubiera atrevido yo a hacerlo, mi padre me mata.

Los hombres, dentro de la oposición al comportamiento execrable, se permitían algún reproche cruel, edulcorado con una sincera preocupación por la salud de las apetitosas damiselas.

-Que se os va a enfriar el pompis, criaturas…

Un joven, que formaba parte de la minoría parlamentaria, cogió el móvil y llamó a un amiguete.

-¡Qué pasa, tú!... Soy yo. Te llamo desde el autobús… Es que se han subido dos putas desnudas, que llevan sólo un collar… En serio… Te lo juro tío, ya te contaré…

Un anciano medio tartaja, sereno jubilado según dijo, exhibiendo el carné de su Centro, rogó a las dos jóvenes que tuvieran la amabilidad de acompañarlo a Gestoría. Las ninfas no pusieron resistencia. El pelotón de gente curiosa se iba agrandando tras ellos y no era cuestión de provocar un altercado. Nada mas llegar a la Agencia de Publicidad, el viejales cobró lo pactado y se abrió. Las dos empleadas pasaron al cuarto de aseo para despojarse de sus respectivos uniformes de muñeca hinchable que, pegados a la piel, daban la sensación de ser la piel misma. Algo así como la vestimenta de los aficionados a la pesca submarina.

Aquél caluroso estío, gracias a la cosa publicitaria, el fabricante de piel camelística puso al corriente a todos los organizadores de fiestas veraniegas y carnavalescas.

(para mi papá)

la esencia

"(...) Por mí, hasta les puedo regalar los tres puntos, porque, de hecho, la sensación de ganar es más importante, y los puntos, al final, son una mera anécdota", resaltó Lotina, que también añadió que "el verdadero problema del Madrid no son los tres puntos de Montjuic, sino que otros equipos, con peores jugadores, le están ganando torneos porque juegan como un bloque. Ese es su problema, y hasta que no se den cuenta, seguirán cayendo en el mismo error", apuntó (...)".

De vez en cuando se cuelan apuntes de filosofía fina en las páginas deportivas de los periódicos nacionales (el mundo).

cantinflas crítico de poesía

“(...) Castizuelo parte de una poética minimalista, cercana a la indolencia, a caballo entre la sencillez vocacional y un hermetismo calculado (Dónde/ puedo volar/ si la noche blanca/ ilumina los ecos de la tormenta/ Dónde -Pág. 34-). Sus versos se rompen con violencia, pero sin estruendo; prefiere cortar a terminar, diluir a acabar (dejemos/ que las sirenas canten/ tal vez.-Pág. 12-). Consciente o inconscientemente, Castizuelo se ve obligado a renegar de su mentor”.

juicio simulado

Si no fuera porque sus manos me distraen del mundo y, aunque no lo estén, me parezcan recién nacidas, y desnudas, y tiernas, y tostadas al sol de los fluorescentes de la Sala... Y si no fuera porque sus dedos se deslizan por la mesa del estrado, y -cómo no- por su pelo, y por sus mejillas, y por las hojas de su cuaderno, y por el estuche de sus bolígrafos...Y si no fuera también porque su boca roza el aire al abrirse, y lo mima, y lo disfruta, y sus labios se avergüenzan de tenerse que mover para que ella respire, y para que pueda hablar y decir, por ejemplo, muchas gracias... Si no fuera por todo eso, y porque me mira sin verme, y me traspasa, y ve lo que hay detrás de mí, y no se sorprende, y no se asusta, si no fuera por eso, repito, ella sería como las demás.

Pero no lo es.

cantinflas crítico de arte

"(...) Castizuelo pregunta, pero no espera respuesta. Su obra se enroca en una reflexión circular, casi constante, que entronca con el primer conceptualismo europeo. Sus series de colores planos y su herbolario nos incitan a la duda y a la perplejidad, pero no resuelven el acertijo que Castizuelo plantea entre objeto y objetivo, fundamento y fin, arte y artista."

xxl (más te vale)

¿Por qué nadie dice que Javier Coronas no tiene ni la más puñetera gracia?

amarla es difícil

amarla es difícil

Es buena, cuando duerme;
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.

Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.

Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no sé qué hacer con ella,
con este destino luminoso.

Francisco Urondo. (más...)

the ride with you was worth the fall

the ride with you was worth the fall

A propósito del estreno de Closer, pienso en lo complejo del amor y del desamor, en lo mudable de los sentimientos y las emociones humanas, y en lo contingente -aunque parezca paradójico- de las cosas y de las personas que nos rodean.

Sin saber si somos marionetas víctimas del azar, o protagonistas de nuestro propio destino, nos dejamos llevar casi involuntariamente por la corriente del amor. ¿Cómo pudo haber sido todo si no hubiera sido así?, ¿qué sería de mí, o de ella, o de él, si no hubiéramos decidido seguir juntos?, ¿por qué todo es así y no de otra manera?, ¿fui fiel a mí mismo o me traicioné?

Closer dibuja, a veces con un lenguaje excesivamente explícito, el comienzo y el final de varias relaciones de amor entrecruzadas y entrelazadas. Mostrando el principio y el fin, deja al espectador que sea él el que imagine cómo fue todo mientras duró el amor, a veces algo meramente anecdótico cuando las cosas salen mal.

... También pienso si debí insistir más, o si debí llamarla más veces, y si debí no desmoronarme y resistir con entereza y valentía todo aquél torbellino de desamor que, casi imprevisiblemente, se me vino encima.

autoridad

autoridad

Por Eduardo Mendoza, en El País (31/01/07)

"No hace falta recurrir a Maquiavelo para saber que dos cosas son imprescindibles para poseer la autoridad absoluta y conservarla por tiempo indefinido. Una es ejercer el poder sin reservas ni fisuras. La otra es decir muchas tonterías.

Sobre la primera condición poco hay que decir. El que tiene el poder y se muestra negligente o acomodaticio, no tarda en perderlo. El que se instala en el poder adquiere un tipo de rival que está siempre al acecho y que toma cualquier concesión por un síntoma de debilidad. Y tiene toda la razón. De modo que, de puertas adentro: en mi casa mando yo. Y de puertas afuera: usted no sabe con quién está hablando y a callar, que para eso hemos ganado una guerra.

Lo de decir tonterías es menos obvio que lo anterior, pero más importante si cabe. En primer lugar, porque tratar de ser inteligente todo el rato consume muchas energías que se necesitan para otras batallas y porque reflexionar, a la corta o a la larga, acaba por conducir a la duda. En segundo lugar, porque al ser consecuente con las propias ideas se establece una regla de juego a la que puede acogerse el contrario y oponer su propio discurso, esgrimiendo argumentos más poderosos según los criterios de la lógica. En cambio la incoherencia es inexpugnable, despista al enemigo y lo desarma.

Blanco, quebradizo, titubeante, rodeado de obispos risueños y adustos, vestidos de negro, como un capullo entre leños, Su Santidad nos ofrece una vez más la imagen que corrobora lo antedicho.

Amparado por 20 siglos de práctica, una coreografía que hace austero al Cirque du Soleil y un innegable talento natural para desbarrar con severo aplomo, Su Santidad lo mismo se adentra en el misterio de la transubstanciación, que en el sentido de la vida, el uso de condón o el cocido madrileño, y sobre todo pontifica con una seguridad sólo comparable a su desconocimiento de cada uno de estos temas. Los que le rodean sonríen satisfechos y confiados.

Con estos dogmas, parecen pensar, de aquí no hay quien nos mueva. Mientras en la calle, el infeliz que espera que le digan lo que ha de hacer para ir tirando en esta vida y en la otra, se queda al mismo tiempo edificado y patitieso. Y el que no espera nada, por lo menos se entera de qué va la cosa".

Yo me he quedado algo confuso al terminar de leer el artículo. Algo avergonzado, no sabría decir si me ha gustado o no, si me siento herido o no, si estoy de acuerdo o no. Vuelvo a leerlo y sigo igual.

¿qué es la kipá?

Las reglas del kashrut regulan la dieta y el empleo de los alimentos según las leyes judías insertas en la Torah. Los alimentos kasher son los permitidos y los taref los prohibidos, de forma que restaurante, dieta o supermercado kasher viene a ser restaurante, dieta o supermercado apto para un judío riguroso.

Resumidamente, podemos decir que el kashrut prescribe:

· Respecto a la carne, es casher la que proviene de los animales rumiantes que tengan pezuñas partidas en dos (los vacunos, los ovinos), y taref la restante (la de los porcinos, los conejos, las liebres, los camellos y los caballos). Todos los derivados de la carne están sujetos a las mismas especificaciones y deben ser cocinados por un shojet -persona especialmente experta en los métodos de preparación de la comida casher-, de forma que toda la carne o sus derivados sea remojada, salada y enjuagada para eliminar cualquier resto de sangre.

· Para que el pescado sea casher debe proceder de un pez con aletas y escamas, por lo que es taref el cazón, el tiburón, el pulpo, el calamar y todos los mariscos, y es casher el resto (trucha, salmón, atún, sardinas, mero, arenque, carpa, besugo, lubina...).

· Las aves casher no deben ser carnívoras (águilas, faisanes, cuervos, gaviotas, avestruces) y deben ser matadas de acuerdo con un procedimiento específico -shejitá-, que consiga que los animales no sufran y que mueran en condiciones completamente higiénicas. Son kasher los pollos, gallinas, pavos y patos.

· Todos los productos lácteos son aptos si provienen de animales casher, por lo que no deben contener sustancias no-casher o sus derivados. Por lo demás, los productos cárnicos casher y los lácteos (o sus derivados -como la mantequilla-) no deben ser combinados, ni durante la ingesta ni en los momentos posteriores a la comida. Así, después de comer carne y antes de tomar leche o comer lacteos –y viceversa- es necesario esperar, por término medio, unas seis horas. Además, se deben utilizar juegos separados de platos, ollas, cubiertos y lavavajillas para comidas de carne y de leche.

· La comida que no contiene carne o lácteos se denomina parve y puede ser combinada al gusto. Es parve el pescado casher, las frutas, las legumbres, los condimentos, los huevos sin manchas de sangre, los zumos, el pan (preferentemente matza –pan ácimo sin levadura-), el vino, las bebidas alcohólicas y el chocolate.

...Y la kipá es ese casquete redondo, parecido a un solideo, que usan los judíos practicantes, especialmente en los actos religiosos.

correo de Juan Manuel

Ahora que tanto se habla de Textos Constitucionales, me ha parecido bueno echar un vistazo al primero de los que se aprobaron en España: la Constitución gaditana de 1812.

No me digan que no es maravilloso el artículo 6º de esa Constitución cuando dice que "el amor a la patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles, y asimismo el ser justos y benéficos". Cómo me gustaría que nuestro Tribunal Constitucional dictara una Sentencia retroactiva interpretando la obligación de ser justo y benéfico. ¿Cómo debería amarse a la patria? ¿Como a una mujer? Aunque, claro, una mujer que se deja amar por tantos resulta un poco sospechosa...

No llama la atención menos la rúbrica que recibe el Capítulo I del Título II y que no es otra que la siguiente: "Del territorio de las Españas". Apréciese que entonces España podría ser grande y libre pero no una. El artículo 10 -precepto que inicia el desarrollo de este Capítulo I- habla de los territorios peninsulares, de los insulares, y de las Españas de África, América y Asia. Cáigase también en la cuenta de que si la patria no es una, sino varias, en una interpretación sistemática de los preceptos constitucionales resulta que el amor a la patria ordenado en el artículo 6º incita directamente a la promiscuidad, lo que sin duda denota el tan cacareado espíritu liberal que inspiró a los constituyentes gaditanos.

Y qué decir de lo relativo a la religión. El artículo 12 dice textualmente que "la religión de la nación española es y será perpetuamente la católica, apostólica, romana, única verdadera. La nación la protege por leyes sabias y justas, y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra". Aquí el talante liberal decae un poco, pero es que con las cosas de arriba no se juega. Sin duda, el Gobierno Zapatero debería tomar ejemplo.

También resulta fascinante leer en el artículo 13 que el "objeto del Gobierno es la felicidad de la nación". La verdad es que con tanto amor a la patria, tanta persona justa y benéfica, y una religión única y verdadera, la nación que no sea feliz es que se queja de vicio.

Por último, la asignación de escaños en la elección de Diputados a Cortes tampoco tiene desperdicio. La redacción que por ejemplo ofrece el artículo 31 me parece maravillosa: "Por cada setenta mil almas de la población (...) habrá un Diputado en Cortes". "Almas", un término más teológico que jurídico o político y cuya interpretación dejo, por ello mismo, a los sabios en la materia que jamás se reunen en este blog.

lo que quiero es que me beses

Felipe Campuzano nació en Cádiz el 27 de noviembre de 1945. Fue un artista precoz y, en su campo, un niño prodigio, por lo que no supuso ninguna sorpresa que, tras pasar unos años por en el conservatorio Manuel de Falla de Cádiz, recabara en el Conservatorio Superior de Madrid y se licenciara en piano y composición con el Premio Extraordinario Fin de Carrera.

Hace ya tiempo, sin embargo, pasó de persona a personaje, y de prestigioso profesor de composición, concertista aclamado y reconocido en Londres, Viena o Paris, y compañero de recital de figuras flamencas como Paco de Lucía o Manolo Vargas, a sobrevivir como un dandi en Marbella, reclamando, en vida, los reconocimientos que sus amigos y admiradores ya le conceden.

Compositor prolífico, es el autor, entre otras muchas canciones célebres, de la mítica “te estoy amando locamente”, que supuso el primer éxito de Las Grecas y su lanzamiento definitivo.

la virtud

En una de las provincias más recónditas del oeste de Uganda, cerca de los distritos de Mbarara, Bushenyi, Rakai y Ntungamo, el pueblo de los Nyankore practica uno de los ritos más antiguos de mundo.

En circustancias adversas, de enfermedad de familiares, o malas cosechas, o amores no correspondidos, o cuentas pendientes, los varones de la tribu se mutilan alguna parte del cuerpo y ofrecen esa mutilación como sacrificio a su dios, de forma que la enfermedad se cure, o las malas cosechas tornen en buenas, o el amor solitario sea correspondido, o las cuentas pendientes se cierren.

Pero la realidad es que nada de eso ocurre, y la mayoría de los varones de la tribu de los Nyankore ha muerto como consecuencia de las infecciones y septicemias provocadas por los cortes y extirpaciones que ellos mismos se practican, de forma que la población masculina se ha reducido en los últimos tiempos hasta costituir hoy tan solo un 10% del total.

Los pocos hombres que quedan malviven sin los dedos de las manos, o sin una de las piernas, o tuertos, o mancos, o sin lengua, optimistas todavía ante lo que creen será el sacrificio definitivo que les devuelva la buena suerte perdida.

viaje a los sueños polares

Nunca quise viajar.

A ella le encantaba, pero a mí me daba mucho miedo enfrentarme a todo lo que se saliera de lo normal, y me negaba siempre a ir a cualquier sitio; imaginaba destinos inseguros, repletos de sorpresas incómodas y de problemas insolucionables para una persona tan elemental y cobarde como yo.

Cuando Amaya me dejó recordé muchas veces, sobre todo durante los primeros meses, su gusto por viajar y lo que le ilusionaba descubrir nuevas aventuras, escapándonos juntos de la rutina diaria y buscando esa "tonta sensación de libertad" que sólo se experimenta huyendo hacia lo desconocido.

Desde entonces, para mí cualquier viaje tiene algo mágico. Y, paradójicamente, en cualquier destino, por exótico o típico que sea, está ella.

790 días

De acuerdo con el artículo 131 del Código Penal, un delito prescribe a los tres años cuando la pena máxima señalada por la ley para ese delito no supere los tres años de prisión.

La cooperación a la eutanasia se castiga en el artículo 143.4 ("El que (...) cooperare activamente con actos necesarios y directos a la muerte de otro, por la petición expresa, seria e inequívoca de éste, en el caso de que la víctima sufriera una enfermedad grave que conduciría necesariamente a su muerte, o que produjera graves padecimientos permanentes y difíciles de soportar") con la pena de prisión de seis meses a dos años.

Ramón Sampedro murió el 12 de enero de 1998, pero la causa por su fallecimiento no se cerró -sobreseimiento libre, por cierto- hasta el 12 de noviembre de 1999 (fecha a partir de la cual debe comenzar a computarse el plazo de prescripción).

Así las cosas, desde el 13 de noviembre de 2002 pudo haber aparecido Ramona Maneiro en público y declararse -como hizo ayer- cooperadora de aquél delito, sin temer posibles represalias legales o actuaciones judiciales de ningún tipo.

cine

La búsqueda de la excelencia académica, piedra filosofal de tantos y tantos educadores, ha resultado siempre un maravilloso misterio para la mayoría de los profesores con talento.

Maestros de educación primaria y secundaria, principalmente, y docentes universitarios, estos en evidentísima menor medida, participan, junto con los padres y otras formas más difusas de control social, en la tarea sagrada de formar individuos y educar personas. ¿Cuántos milímetros separan el mito de la realidad, el método científico de la intuición bienintencionada o la aptitud cierta de la falsa vocación?. ¿Qué hay de divino y de humano, de poético y de trágico, de evidente y de esotérico en el rito -y en la labor- de enseñar?

Sonrisas y lágrimas en una tarea digna para la que no sé todavía si valgo.