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REFUGIO TEMPORAL PARA INDOLENTES
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Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2007.
Leo en el editorial de El País de hoy que "(como) respuesta a la más fuerte acusación del portavoz popular, García Escudero, en relación al asunto del etarra De Juana (,) la argumentación del presidente fue que situaciones similares se habían dado en el pasado sin mayor escándalo. Mezcló, sin embargo, situaciones heterogéneas. La mayoría de las 306 excarcelaciones anticipadas de etarras con el Gobierno del PP entre 1996 y 2004 -incluida la de Iñaki Bilbao, que a los dos años de salir asesinó a un concejal socialista- no fueron "decididas" por el Gobierno de entonces, sino resultado de las redenciones de penas por trabajo del Código de 1973. Sirven de referencia para poner en su contexto que De Juana hubiera cumplido la pena tras sólo 18 años en prisión; pero tiene poco que ver con la decisión de concederle la prisión atenuada (...)". El Mundo recoge la declaración del confidente "Cartagena", uno de los testigos del juicio por la masacre del 11 M., en el que cuenta una de sus entrevistas con la policía: "(...) Me empezaron a preguntar por el grupo de El Tunecino. Yo decía: "Pero si todo eso ya os lo había dicho". El supuesto comisario se levantó, y le oí decir: "Como este moro hable, la hemos cagado". Malos tiempos, pues, para la lírica. Los amigos se rebelan contra los amigos, los confidentes contra los confiados... Y entre tanta infidelidad, entre tanto maquiavelismo, la camarera rubia de la cafetería mira con deseo a una de las alumnas de primero, mientras le sirve un café caliente con leche fría. ¿Quién habló del fin del mundo?, ¿quién crispó?, ¿quién estableció las reglas?. Ya lo dibujó Brueghel hace mucho; hay sitio todavía para el amor. Se lo dije a Álvaro. Me sorprende siempre el entusiasmo. El mundo gira sin cesar, indefectible, acelerado por ese optimismo común, energético e inconsciente, mientras muchos de nuestros semejantes sufren. Me siento enormemente culpable por no hacer nada. Y no me refiero a grandes catástrofes ni a ingeniosos o trascendentales remedios. Hablo del día a día de las personas normales y corrientes. De la certeza de que hoy habrá hombres y mujeres que se acostarán absolutamente abatidos y amargados. El sueño, paradójicamente, adormece, narcotiza, pero, a la larga, tampoco sirve. No resuelve mi vida ni la de los otros. El cinismo tampoco. Ni los vicios. Estamos perdidos. En este lado, la mala suerte. El horror, la angustia, el miedo. Y la pregunta constante: ¿por qué?. Debió haber lágrimas, hace ya tiempo, cuando la fe en cualquier cosa ayudaba a sobrellevar la tormenta de agravios y el silencio absoluto e impenetrable de dios. Al otro lado, el mundo. Cobarde. Indolente. Incapaz. Madre malnacida, padre perverso. Abierto en horas de trabajo, pero cerrado por vacaciones y festivos. Sobrado de peso y de experiencia, pero convertido, finalmente, en ella; resumido, indefectiblemente, en ella. Cuando la miseria sólo se insinuaba, tal vez creyó que había una salida, un camino que yo imagino repleto -como él- de ternura y de luz. La tarde negra y sorda en la que se hablaron por primera vez me da ahora asco y angustia. Ya no hay tiempo, nunca lo hubo, desde que una mano injusta, cruel y caprichosa, acarició cobarde y falaz la cabeza inocente de uno de sus hijos. Entonces, todo acabó. Hoy por hoy, él es la Justicia. Así que habrá que arrimarse bien por si se pega algo. Yo -lo habrán imaginado- soy el más feo. La tragedia ajena nos hace callar. Fortalece la empatía, e impide hablar de los demás con desvergüenza o descaro. Invita a pensarnos las cosas dos veces y, generalmente, nos motiva a ser indulgentes con el prójimo, especialmente con sus defectos y sus debilidades. Julián Contreras Jr. apenas tiene el bachillerato, pero eso no le impide ser inversor, profesor de aerobic y famoso. El sábado pasado concedió una entrevista a El Economista, en la que reconocía "invertir sólo en futuros, no en acciones", "sentirse cómodo" hablando del Mercado de Chicago, de soportes, resistencias y gaps, y, finalmente, ser un gran amante de la lectura -"hay que leerlo todo"-. ¿Cómo se acercó al mundo de los futuros? Me lo comentó un amigo -Aitor Zárate, autor del libro Cambio de vida. Así me hice rico- en la piscina. En un primer momento no me atrajo, pero después sí despertó en mí curiosidad. Me familiaricé con ese mundo estudiando artículos y libros, y después pasé ya a hacer cursos. ¿Qué manuales recomienda? No hay un libro que englobe todo el conocimiento. He aprendido mucho de las biografías de Soros, Rockefeller y Kostolany. El Economista, por lo demás, recoge la propuesta de Avanzit de premiar una idea original para bautizar a su división audiovisual. La historia-ficción ha llegado al periodismo deportivo. En El Mundo Digital del pasado domingo podía leerse un comentario sobre el partido que enfrentó a España con Dinamarca, en el que el redactor afirmaba que la selección española había estado "fuera del partido, con Damocles por ahí suelto, amenazante sobre las coronillas de los jugadores españoles y de su seleccionador". O sea, que este hombre de pluma ágil ignora que Damocles era la potencial víctima de la espada, lo considera su propietario y lo imagina en activa deambulación, blandiendo su arma y dispuesto a herir con ella al pobre Luís y a sus adocenados pupilos. Qué tío, Damocles. |