ungancho |
REFUGIO TEMPORAL PARA INDOLENTES
|
|
|
El autoengaño se alimenta muchas veces del nuevo idealismo de calendario que preside el superyo genérico de nuestra civilización. Voluntarios de fin de semana que no se levantan a despedir a papá cuando se marcha a trabajar a las seis y media de la mañana; amantérrimos padres que anteponen los intereses de sus retoños a las legítimas expectativas de los demás niños y adultos. Tiempos también de tolerancia aparente, pero de plena inquisición oculta, donde, bajo la justificación de una falsa idea de justicia, la indignación, la cólera y la rabia recobran total prestigio. Pero con media hora de ejercicio al día (pero ¿quién?, ¿qué día?, ¿quién tiene tiempo?, ¿quién tiene ganas?), todo resuelto. Incluso nuestra salud. |