ungancho |
REFUGIO TEMPORAL PARA INDOLENTES
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Iba a escribir: "A veces engaño a mi alma y me imagino", pero, al hacerlo, no he sabido continuar y he sentido un vértigo infantil y culpable. Será la temperatura del agua, la que adormece la mente y premia la imaginación más lúcida, la que me incita a la soberbia y al vuelo pretencioso y vulgar. Será. El caso es que me doy por vencido y retomo la idea primigenia. Empiezo leyendo putas para cornudos donde se escribe pautas para conjurados. Living deadly. Hoy le ha tocado a Jesús Munárriz, a Victor Botas, a Antonio Martínez Sarrión. Leo en voz alta poemas de Juan Luis Panero y Miguel D´Ors. ¿Me oirá el del segundo?. En un arrebato de audacia, iba a transcribir "el octavo pilar de la sabiduría", de José María Álvarez, frente a frente con un poema mío. Un casi olvidado sentido del ridículo y lo que me queda de amor propio me lo han impedido. Dios existe, confirmo. O, al menos, eso dice Arancha. calendario perpetuo El lunes es el nombre de la lluvia El martes es que lejos pasan trenes El miércoles es jueves, viernes, nada. El sábado promete, el domingo no cumple |